videojuegos

Cuando el Badajoz ganaba la UEFA y Mendizorroza era tan grande como el Camp Nou (la leyenda de PC Fútbol) 2ª parte

PC Fútbol lo cambió todo. También en el fútbol profesional. Era el juego favorito de las concentraciones. La forma de romper el hielo entre novatos y veteranos era preguntarles que media tenían en PC Fútbol. Si eras de los que jugabas los partidos lo fundamental era fichar futbolistas con una media de velocidad altísima. Savio Bortolini o Kanchelskis eran dos balas que una vez con el balón podían recorrer el campo de una punta a otra. No era el caso de Víctor Sánchez del Amo. El centrocampista de Real Madrid o RC Deportivo contaba con una buena media, pero con escasa velocidad. Víctor no dudó en quejarse de ello en una visita a las instalaciones de PC Fútbol.

Solo ello ya vale para explicar el impacto de PC Fútbol.

Ese impacto se hizo internacional con la edición 5.0 de la temporada 1996/97. Aquel reto humilde se convirtió en un proyecto infinito. El juego lo tenía todo. 80 equipos (incluía Segunda B) con una base de datos completísima y un simulador de juego que da un salto cualitativo en gráficos y jugabilidad, donde incluso había narración de Chus del Río (luego Carlos Martínez) y los comentarios técnicos de Michael Robinson. Por tener tiene hasta un simulador para hacer quinielas. El juego, ayudado por la revolución de Windows 95 (no sólo para el usuario sino también para el programador por la cantidad de herramientas y la interfaz amigable), deja el MS-DOS y da el salto al CD. Introduce una banda sonora que aumenta la inversión con el jugador. Las tarjetas de sonido y vídeo hacen que la carga de trabajo del estudio sea enorme y el juego no pueda salir al mercado hasta enero de 1997 con la temporada mediada. El ejército de periodistas se pasará días y más días llamando a presidentes, entrenadores y hasta aficionados de equipos de Segunda B para que le hablen de tal o cual jugador y poder establecer los parámetros de los futbolistas.  

El PC Fútbol 5.0 son palabras mayores. De repente el juego se convierte en indispensable para las secretarías técnicas. Raúl Martínez era un futbolista del Valencia B que fue fichado por el Yeclano CF, equipo que admitiría que únicamente lo firmaron porque era el futbolista de Segunda B con la media más alta de PC Fútbol. Raúl Martínez se convirtió en jugador fetiche en la ficción ya que, le pusieras la cláusula que le pusieras, siempre era fichado por un club extranjero, con lo cual te sacabas un buen pellizco.

Jon Usandi era un desconocido jugador de la Real Sociedad B que con minutos y entrenamientos acababa siendo Ronaldo. Y es que otra novedad de PC Fútbol 5.0 era que los futbolistas sufrían el paso del tiempo, por lo que era vital apostar por la cantera para rejuvenecer el equipo. El juego era tan real que jóvenes entrenadores como Rafa Benítez utilizarán su software para apostar por las métricas y las estadísticas tanto en los entrenamientos como en el trabajo de ojeo. Eso no era ápice para que el juego (que al final era un juego) tuviese sus brindis al sol como colocar a un belga llamado Wilout de tres años o a un albanés de cuatro años en la base de datos que, evidentemente, con mucha paciencia y muchísimas horas de juego, podrías convertir en Balón de Oro una vez llegado a la adolescencia.

El PC Fútbol 5.0 ofrece entretenimiento sin límites. Sólo jugar, entrenar o presidir. O todo junto. Al ampliar la base de datos a Segunda B permite vivir una aventura con el equipo de tu comarca. Ganar la Liga con el CD Lalín o la Copa de Europa con el Badajoz CF. Todo ello con los mejores jugadores del mundo, porque la llegada del 5.0 coincide con la aplicación de la Ley Bosman. El pegamento social del PC Fútbol 5.0 sale al mercado el 4 de enero de 1997 y en dos días aquellos Reyes Magos compran 170.000 copias.

PC Fútbol 5.0

Ninguno de aquellos locos con ordenador de inicios de los 80 podría haberse imaginado que el PC Fútbol 6.0 (1997/98) pasaría de las 300.000 copias vendidas. Era un suceso rentable en lo humano y lo económico. Dinamic Multimedia usa todos sus recursos para ello. Se crea PC Calcio, PC Premier y PC Apertura y Clausura. En Inglaterra no engancha, pero en Italia y en Argentina las ventas son asombrosas. La locura llega hasta el punto de que podrás ofrecerle casa y coche al jugador de tus sueños. Se dará el caso de que un argentino llamado Hernán Montero se aficionará al CD Leganés jugando al PC Fútbol. Será tal el embrujo que acabará viajando desde Argentina a España para hacer un saque de honor en un partido del Lega.

Hay casos de todo tipo. Kanchelskis, Babangida, Tulio o Blomquist eran futbolistas tremendos en PC Fútbol y no tanto en la vida real. Fetiche era Jorge Díaz, un futbolista del chileno O’Higgins que deslumbró a Maldini y Gaby Ruiz viendo uno de esos raros encuentros que sintonizaba ese particular dúo. De repente la gente se preguntaba quien narices era el tal Jorge Díaz hasta tal punto que Maldini recibió la llamada de Díaz para que lo colocase en un equipo europeo a cambio de un porcentaje.

El último gran salto fue el PC Fútbol 7.0 (1998/99) en el que se une la ambición con la tecnología. Se crea el modo Eurománager, que permite jugar con cinco ligas distintas, incluyendo la cuarta división inglesa. A través de actualizaciones compradas a través del incipiente Internet se puede acceder a resúmenes de cada jornada de Liga con el análisis de Michael Robinson. Es el juego más perfecto y se crea en un ambiente de trabajo que pasa a ser esclavizante. En apenas tres meses, con jornadas de trabajo de 48 horas seguidas y con semanas en las que la dieta es la pizza y los ganchitos y el cambio de ropa es una mera quimera, se monta un juego que sale a la venta en enero de 1999 y pronto alcanza las 330.000 copias.

PC Fútbol había cumplido el sueño de dirigir a un equipo de fútbol sin salir de tu habitación. Y de repente murió de éxito.

PC Fútbol 7.0

Meses antes de que el PC Fútbol 7.0 saliese a la venta, allá por mayo de 1998, la editorial alemana Axel Springel (dueña de Bild) compra Hobby Press a Centurión, Aquella empresa fundada en una terraza de su casa facturaba entonces diez millones de euros anuales. Lo único que le queda a Centurión es Dinamic Multimedia. Entonces decide tomar un cambio de rumbo. Centurión, que siempre había dejado el mando a los hermanos Ruiz, decide tomar el control de Dinamic haciendo valer su 70%. El choque de posturas antagónicas se zanja en marzo de 1999, con el PC Fútbol 7.0 vendiéndose como rosquillas, con la compra de Centurión del 30% de los hermanos Ruiz y haciéndose con la totalidad de la empresa.

Centurión resuelve pues hacer valer el contrato firmado en su origen. Aquel que apostaba por hacer un simulador de varios deportes. Contrata a otros programadores y apuesta por PC Atletismo y por EuroCycling Manager restando recursos a PC Fútbol. La única franquicia de la saga que llevaba años funcionado a excepción de la futbolera era PC Basket, aunque con un simulador mucho más rudimentario que daba síntomas de agotamiento.

Aquella decisión empresarial fue funesta para Dinamic. La siguiente versión, bautizada como PC Fútbol 2000 para distinguirse de sus antecesoras, fue un fracaso comercial. El margen para ofrecer mejoras ya era muy justo y apostaron por funciones insulsas y difusas como el catering en los estadios o el patrocinio. El siguiente año deciden introducir ligas como la belga, la escocesa o la portuguesa y, esencialmente, la Tercera División, lo cual permite ampliar el calado social del juego. Es buena idea, pero lo hacen a costa de fallos de programación y de restar dinero en el simulador, que irremediablemente queda anticuado ante bestias gigantescas como Pro Evolution Soccer o FIFA. PC Fútbol 2000 no había dado beneficios y PC Futbol 2001 deja a DInamic Multimedia en bancarrota.

PC Fútbol 2001

Ya no hay más PC Fútbol. Dinamic Multimedia quiebra y José Ignacio Gómez Centurión acabará entrando en una profunda depresión que lo llevará al suicidio. PC Fútbol murió en silencio en una escueta página de la revista Micromanía que anunciaba su fin. Desde entonces la saga tuvo varios intentos de resurrección. El más importante el comandado por los hermanos Ruiz con el sello FX Interactive, pero fracasaron al no contar con las licencias oficiales de equipos y jugadores, una de las grandes bazas que tuvo PC Fútbol durante toda su existencia.

Es el mismo inconveniente al que se enfrenta PC Fútbol 8.0 que saldrá a la venta en abril de 2024. Apostará por la sencillez, pero lo hará sin licencias. Un debe que hace dudar de su éxito. Lo más cercano que ha existido estos años al PC Fútbol son las actualizaciones de las versiones 5.0 y 7.0 que fanáticos del juego han ido parcheando a través de comunidades de usuarios agrupadas en una web llamada la PC Futbolería.

A diferencia de la mayoría de los otros simuladores de fútbol de la época, el juego (desde 2.0) permitía adoptar un enfoque de jugador (apodado arcade) y otro único de gestión del juego. Esa fórmula mixta no se usó en los videojuegos convencionales hasta que Total Club Manager 2004 permitió a los propietarios de FIFA 2004 poder ser jugador, entrenador y presidente al mismo tiempo. Hoy Football Manager (si lo que gusta es la gestión) o EA Sports FC (si lo que gusta es jugar) son tan perfectos, profundos y complejos que abruman al que se acerca a ellos. PC Fútbol era igual de profundo y perfecto, pero era de una manejabilidad tan simple y sencilla que sigue siendo añorado por aquellos que alguna vez lograron que Zidane, Ronaldo y Rivaldo conformaran la delantera del CD Ourense.

Otras historias sobre lo que rodea al fútbol

PC Fútbol (primera parte del presente artículo)

Como escoger el nombre de un equipo de fútbol (spartaks, sportings y torpedos)

Cláusula de rescisión (historia de la estratagema para retener a los futbolistas)

Expresiones del lenguaje deportivo (como el deporte es llevado al día a día de la calle)

El aficionado al fútbol (¿de verdad no es importante que no haya gente en los estadios?)

Evasión o victoria (Stallone, Caine y Pelé en dos partes)

La decadencia de Europa (un primer comentario sobre la Superliga)

Cómo de obsceno es el sueldo de un futbolista (¿cobraba más Di Stéfano o Messi?)

El escándalo Qatar (los tejemanejes para llevar el Mundial al medio del desierto)

Sobre el racismo (y no va a gustar)

El cromo de Bustingorri (cuando Bustingorri fichó por el Real Madrid pero sólo en la ficción)

Leer más

Cuando el Badajoz ganaba la UEFA y Mendizorroza era tan grande como el Camp Nou (la leyenda de PC Fútbol) 1ª parte

A mediados de los 80 una pulga apareció de la nada. La industria del videojuego llevaba una década cambiando los gustos de los niños y de los no tan niños y nadie se imaginaba que de un pequeño país a medio industrializar surgiese todo un conglomerado de empresarios de los bits. Adolescentes que aún no habían alcanzado la mayoría de edad idearon videojuegos en garajes o entre clase y clase de instituto al estilo Steve Jobs. En el plazo de cuatro años alguna de esas empresas llegó a venderse por más de 100 millones de euros. La mayoría se diluyeron como azucarillos.

Entre 1983 y 1992 España fue el segundo país de Europa en producción de software de videojuegos tras Reino Unido. Todo empezó con el Amstrad y se diluyó cuando los 8 bits dieron paso a los 16 bits. Los motivos técnicos de este fin son ajenos a mi persona. Ni es objeto de este artículo ni es materia que domine. Lo interesante para el caso es que en esos años empresas como Indescomp, Topo Soft o Made in Spain tenían gran peso en el mercado de los videojuegos. Juegos como La Pulga, Livingstone Supongo o Navy Moves son más que conocidos para aquellos afortunados con ordenador en la década de 1980.

A comienzos de los 90 todo esto era cosa del pasado. Las consolas de 16 bits habían sustituido al Amstrad como plataforma de juegos. Hubo entonces una crisis en la industria, ya que no se tenía claro el siguiente paso a dar. Las consolas quedaron en cierto punto arrinconadas hasta que Sony lance Play Station en 1994, pero seguían teniendo la hegemonía. Era mucho más barato producir un videojuego para consola, por lo que el ordenador tenía que ofrecer algo alternativo. El PC se iba asentando en las casas como material de trabajo o de estudio, pero su jugabilidad, basada en el engorroso sistema MS-DOS, era muy limitada.

La única empresa española que se mantuvo en pie a inicios de esa nueva década fue Dinamic que compitió con dos tipos de juegos. En primer lugar, con las aventuras gráficas. Juegos donde el ingenio y el ratón son indispensables, imbatibles para la videoconsola.

Y en segundo lugar con el deporte.

Eran juegos sencillos, cuasi rudimentarios, pero que apostaban por el patrocinio para triunfar. Fernando Martín Basket, Aspar GP o Michel Fútbol Master hacen las delicias de los que quieren ver pixelados a sus ídolos deportivos.

Y luego está el PC Fútbol. Droga de altísima calidad.

El inicio de todo

Todo comenzó en 1988 con el juego Michel Fútbol Master. Se trataba de un sencillo juego donde tenías que intentar conquistar la Eurocopa con alguna de las ocho selecciones disponibles. Para ello Michel, entonces estrella del Real Madrid, te ofrecía varios retos en forma de disparos, regates o pases. La idea de es un niño de Boadilla del Monte, del pequeño de cuatro hermanos. Se trata de Gaby Ruiz. A muchos les sonorá su nombre porque durante más de veinte años fue comentarista de las retransmisiones de fútbol internacional de Canal Plus. Hace una década dejo el periodismo para convertirse en director deportivo en diferentes clubes españoles e ingleses.

Y todo gracias a PC Fútbol.

El caso es que Víctor, Nacho y Pablo Ruiz eran tres hermanos que en los ochenta habían creado una empresa de videojuegos desde su propia casa con un Amstrad Spectrum. Locos de la informática, tenían un hermano pequeño, de nombre Gabriel, que vivía obsesionado por el fútbol. En uno de los frecuentes viajes que los tres hermanos mayores realizaban a Inglaterra le trajeron al pequeño un videojuego llamado Football Manager de gestión deportiva. Cada vez que le dejaban el ordenador el pequeño Gaby se afanaba por jugar a aquel rudimentario entretenimiento y el resto del tiempo se afanaba en darle la matraca a sus hermanos para que crearan un juego parecido a ese tal Football Manager. Así pues, viendo la insistencia de Gaby, el resto de los hermanos Ruiz contactaron con Michel que, entre alagado y sorprendido, dio el visto bueno a la creación del Michel Fútbol Master.

La idea funcionó y tuvo éxito. Así que mientras Gaby iniciaba sus estudios de periodismo seguía insistiéndole a sus hermanos sobre la idea de crear un simulador de gestión deportiva. Los Ruiz contactan con un programador llamado Carlos Abril para crear en 1992 el Simulador Profesional de Fútbol que permite seguir una Liga de 38 jornadas de principio a fin. No es un mal producto, pero se venden apenas 7.000 copias del título y Dinamic, auspiciada por las deudas, se enfrenta a una situación de quiebra técnica.

Es entonces cuando aparece en escena José Ignacio Gómez Centurión. Se trata de un veterano periodista con recorrido en Ya y Arriba, dos periódicos afines al Franquismo que fueron clausurados al proclamarse la democracia en España. Con la indemnización conseguida tras su despido cierra la terraza de su chalet y monta allí una pequeña empresa que denomina Hobby Press. Crea pues una revista con temas que versan desde coches radiocontrol al aeromodelismo, aficiones muy en boga en la década de 1980 y de las que Centurión es un auténtico devoto. Crea más adelante Micromanía, la primera revista dedicada a la informática y que es un éxito inmediato al vender más de 100.000 copias semanales en cerca de 35.000 quioscos. Los hermanos Ruíz son fieles lectores del semanario y de hecho mantienen contacto con Centurión de forma asidua desde que crearan Michel Fútbol Master.

Viendo el éxito y la pujanza de los videojuegos Centurión decide crear una nueva revista dedicada en exclusiva al mundo del entretenimiento virtual que denominará Hobby Consolas. Detecta pues los problemas económicos de los hermanos Ruiz y apuesta por hacerles una oferta. Decide comprar el 70% de la empresa que pasará a refundarse como Dinamic Multimedia. Los Ruiz mantienen el 30% del control y la iniciativa creativa, pero Centurión pasará a dirigir la empresa y a establecer la estrategia comercial.

Gaby Ruiz

El plan estratégico pasa por realizar videojuegos deportivos que deberían salir al mercado anualmente. Se apuesta por tres deportes y los títulos no dejan lugar a dudas sobre las intenciones. PC Atletismo, PC Basket y PC Fútbol. Eso es lo que dicta el contrato entre las dos partes. La primera prueba de fuego será el PC Basket que saldrá en 1993 con la posibilidad de disputar los playoffs de la Liga ACB 1992/93. Pero la aparición de ese juego es una mera anécdota ante el que será el buque insignia de la franquicia. Se trata de una nueva versión del simulador de fútbol que saldrá a la venta para la temporada 1993/94. Como es una evolución de la primera saga será bautizado como PC Fútbol 2.0 y cuenta, para delicia de los usuarios, con las licencias de jugadores y equipos.

El as en la manga de los hermanos Ruiz es Carlos Abril. Éste contaba con una herramienta que había creado para una editorial como una forma rápida y eficiente de buscar un libro. A través de esa herramienta se adapta el sistema para el PC Fútbol como base de datos para crear una especie de enciclopedia de jugadores, clubes y estadios.

El PC Fútbol 2.0 (1993/94) ofrece algo totalmente nuevo. Resolución en pantalla 640×480 con 16 colores y la posibilidad de gestionar alineación, tácticas y finanzas. Y todo ello con una base de datos que era consultada en las redacciones periodísticas de todo el país. No solo eso. Podías actualizar las plantillas a través de disquetes que conseguías en quioscos o a través de una suscripción a domicilio. Hoy parece el paleolítico. Antaño era el futuro.

Lo de los quioscos fue la clave de todo. Centurión era consciente de que había muchos más quioscos que tiendas de informática y era junto al periódico deportivo y a los álbumes de cromos donde tenía que estar PC Fútbol. Había además un motivo más para cambiar la estrategia. El IVA a los productos digitales era del 18% mientras que el de libros y revistas se mantenía en el 4%. PC Fútbol se vendía por 2.995 pesetas, un precio modesto para lo habitual entre los videojuegos. La clave residía en que junto a los disquetes o el CD-Rom del juego se entrega la revista PC Fútbol, con lo cual se podía disfrazar el videojuego como bien cultural y abaratar costes. El negocio estaba asegurado y cada edición de PC Fútbol doblaría en ventas al anterior.

PC Fútbol 2.0

La siguiente edición (3.0) experimenta ciertos cambios como un aumento de la resolución y de los colores y la posibilidad de realizar fichajes internacionales, pero en definitiva sigue el mismo patrón que la edición inaugural y su crecimiento sigue imparable. Todo se alió para que el PC Fútbol triunfase. Mediados de los 90. El PC se asienta como opción preferencial de sobremesa ayudado por los disquetes y el sistema operativo de Microsoft Windows. Al mismo tiempo los clubes se convirtieron, salvo contadas excepciones, en sociedades anónimas en 1992 por lo que pasaron a ser gestionados como empresas con sus respectivos balances. Y, por último, pero no menos importante, las retransmisiones televisivas de Canal Plus convirtieron al fútbol en una experiencia próxima al cine cautivando incluso a los menos futboleros. Todo este caldo de cultivo hizo que todo niño y adolescente (niñas por entonces pocas) deseasen gestionar un club de futbol. No solo jugar al fútbol. Sino fichar jugadores o construir estadios. Una experiencia nunca antes vista. El deporte rey con una base de datos descomunal. Una base de datos creada por periodistas que en vez de dar noticias se dedicaban a valorar parámetros de futbolistas de medio mundo.

Y es que, visto el éxito, el asunto se hizo más complejo. PC Fútbol era un juego relativamente sencillo de 38 jornadas en el que se buscaba que el usuario sacase el entrenador que todos llevamos dentro. Los hermanos Ruiz ordenaron un estudio de mercado y se descubrió que lo que le gustaba a la gente era hacer fichajes y construir un equipo desde la nada. Cuando el equipo gráfico esperaba dedicar horas y dinero a mejorar la jugabilidad del simulador resulta que descubrieron que eran las medias numéricas de cada jugador (energía, velocidad, regate, moral, defensa, remate, calidad), la base de datos, las finanzas o la remodelación del estadio lo que hacía que la gente se enganchase a PC Fútbol.

Todo ello hace que se refuerce la plantilla de programadores y se cree una plantilla de periodistas. Junto a Gaby Ruiz el cerebro en la base de datos de PC Fútbol es el también periodista de Canal Plus Julio Maldonado, conocido por todos como Maldini. Tanto Ruiz como Maldini hacen continuos viajes por Europa, bien por trabajo o bien por placer, y aprovechan para comprar libros, anuarios y revistas de estadísticas deportivas. Durante todo el verano graban en VHS partidos amistosos intercambiando cintas de vídeo con otros fanáticos del fútbol para conocer fichajes y jugadores de todo el planeta. Así se crea una base de datos monstruosa que luego es pulida por los informáticos. Éstos últimos diseñan escudos o campos de fútbol y se afanan en explicarle a los periodistas que poner ciertos números en código en un blog en blanco permitirá crear al futbolista de sus sueños.

El cóctel es explosivo y con PC Fútbol 4.0 (1995/96) el juego pasa a un siguiente nivel. Se añade la opción Promanager, en la que en vez de que el usuario escoja al equipo que quiera tendrá que empezar desde lo más bajo y ganarse el pan para poder dirigir a todo un Madrid o un Barça. Por vez primera la espada de Damocles está tras el PC y en caso de malos resultados deportivos o bancarrota económica el juego no te permitirá continuar. Se añaden también por vez primera los torneos europeos, así como la influencia de la moral en el juego del equipo en función de su posición liguera.

Es ya entonces PC Fútbol un juego que conocen profanos y mundanos. Ayuda también la figura de Michael Robinson, un simpático ex jugador inglés del CA Osasuna metido a estrella televisiva. Robinson se explicaba como los ángeles aun no sabiendo castellano y pronto se convirtió en figura mediática gracias a las retransmisiones de Canal Plus y al programa deportivo El Día Después, un exitazo que acertadamente Canal Plus decidió emitir en abierto. Además de ser la imagen en la portada del juego y en anuncios televisivos, Michael Robinson era el vivo retrato del carisma, la humildad y el buen rollo.

4.0 Y Robinson

Era 1995 y PC Fútbol estaba a punto de dar el gran salto. El salto definitivo que lo convertiría en boom mundial. Los que tenían PC lo disfrutaban. Los que aún no teníamos ordenador nos afanábamos para allanar la habitación de un buen amigo que dispusiera de tan preciado tesoro. Allí apagábamos la luz y nos dejábamos iluminar con aquel brillo futurista atenuado por un protector ocular que, según decían nuestros padres, nos protegía de la radiación cancerígena. Allí uno empezaba su aventura con el Villarreal buscando una plaza en semifinales de la Copa de la UEFA mientras el otro aguardaba turno con el Alavés sopesando la ampliación de un tercer anillo de gradas para Mendizorroza.

Otras historias sobre lo que rodea al fútbol

Como escoger el nombre de un equipo de fútbol (spartaks, sportings y torpedos)

Cláusula de rescisión (historia de la estratagema para retener a los futbolistas)

Expresiones del lenguaje deportivo (como el deporte es llevado al día a día de la calle)

El aficionado al fútbol (¿de verdad no es importante que no haya gente en los estadios?)

Evasión o victoria (Stallone, Caine y Pelé en dos partes)

La decadencia de Europa (un primer comentario sobre la Superliga)

Cómo de obsceno es el sueldo de un futbolista (¿cobraba más Di Stéfano o Messi?)

El escándalo Qatar (los tejemanejes para llevar el Mundial al medio del desierto)

Sobre el racismo (y no va a gustar)

El cromo de Bustingorri (cuando Bustingorri fichó por el Real Madrid pero sólo en la ficción)

Leer más