Archivos

Una de entrenadores. La regla de los 10 años

Cuando en un anterior artículo escribí sobre los inicios de Mourinho como entrenador lo hice teniendo en cuenta que hoy por hoy está en franco declive. Tras dejar tierra quemada en Madrid, tuvo el canto del cisne en Londres y si bien, estoy seguro, que alcanzará éxitos con el Manchester United, ni serán de renombre, ni los jugadores ni la afición están a pies juntillas con sus ataques al entorno para mantener intacta la coraza directa de amor hacia su persona y su disciplina.

A raíz de ello, he querido versar sobre la excelencia del entrenador. Esa excelencia no puede ser eterna. Hace unos cuantos años leí en un artículo médico que un futbolista de élite puede jugar 450 partidos al máximo nivel, es decir, 45 por temporada en una carrera de una década.

Se puede argumentar que con los avances en alimentación y entrenamiento este margen se ha ampliado. Y es cierto. Solo hay que ver la longevidad en la élite de Messi o de Cristiano Ronaldo. Pero se debe tener en cuenta que aunque un futbolista de élite juegue en la actualidad en torno a 70 partidos al año, no quiere decir que los dispute al máximo nivel. Cuando Messi compite contra el Leganés, el Anderlecht o la selección de Venezuela, no lo hace exprimiendo su cuerpo.

En el deporte, como en cualquier otra disciplina que requiere esfuerzo físico o mental, el tiempo máximo de excelencia está determinado. Esta plenitud se sustenta en una horquilla que oscila entre los 10 y los 15 años. Es lo que yo he llamado ‘LA REGLA DE LOS 10 AÑOS’.

En todas las disciplinas de la cultura contemporánea vemos como los más laureados o bien constriñeron su obra en un espacio corto de años o bien han alargado su obra durante décadas. Pero en este último caso, por mucho que el artista sea longevo, se puede comprobar como su plenitud y el legado que dejará para la posteridad está concentrado temporalmente.

En todos los rankings y listas elaborados por expertos musicales aparecen grupos tan variopintos y diferentes como The Beatles (1960-1970), Nirvana (1987-1994), The Doors (1965-1973) o ABBA (1972-1982). En estos grupos advertimos como la regla de los 10 años también se cumple. Ya fuese por decisión propia o por causa de fallecimiento dejaron su legado en apenas una década. Otros como The Rolling Stones, AC/DC o U2 superan con creces las dos décadas sobre los escenarios, pero sus grandes éxitos están ligados a un periodo muy concreto de tiempo. Si cambiamos de registro y hablamos de cantantes en solitario tipo Julio Iglesias, Frank Sinatra o Raphael nos sucede lo mismo. Los números 1 de que encumbraron a Julio Iglesias (‘La vida sigue igual’, ‘Gwendolyne’, ‘Un canto a Galicia’, ‘Me olvide de vivir’, ‘Soy un truhán’…) fueron compuestos en un plazo de 10-15 años.

En el cine, donde los directores pueden alargar sus carreras incluso más allá de medio siglo, sucede tres cuartas partes de lo mismo. Orson Welles dirigió ‘Ciudadano Kane’ y ‘La dama de Shanghai’ en espacio de cinco años. Francis Ford Coppola nunca superará sus obras de los 70 comandadas por ‘El Padrino’ y ‘Appocalypsis Now’. Alfred Hitchcock, a pesar de su basta y maravillosa filmografía, realizó en el plazo de 7 años obras maestras como ‘Psicosis’, ‘Los pájaros’, ‘El hombre que sabía demasiado’ y ‘Vértigo’. Algo parecido le pasa a Steven Spielberg, que aunque sigue fabricando películas por doquier nunca superará el binomio bélico de ‘La lista de Schindler’ (1993) y ‘Salvar al soldado Ryan’ (1997). Si nos vamos a la comedia, repetimos escenario. Billy Wilder triunfó en los 50 y 60, y del gran Charles Chaplin siempre gozaremos de su aptitud como director y actor entre 1925 y 1940, desde ‘La quimera del oro’ a ‘El gran dictador’.

Pero es que si cambiamos de registro y si se me permite la comparación (sacrílega para muchos) entre deporte y pintura (lo cual será corriente en el futuro, de igual manera que hoy el cine se considera arte) todos los estudiosos consideran que Velázquez pintó sus obras cumbres en su última década de vida. Goya concentró en 15 años obras como ‘La familia de Carlos IV’, ‘La Maja desnuda’ o ‘Los fusilamientos del 2 de mayo’. Y hasta Pablo Picasso, inventor o perfeccionista de múltiples estilos pictóricos en más de 90 años de vida, concentra sus obras maestras en algo menos de dos décadas (‘Maternidad’, ‘Arlequín’, ‘Las señoritas de Avignon’…). La única excepción; ‘Guernica’.

Lo excepcional es tener una vida plagada de éxitos. Lo corriente es tener unos años dorados por los que ser recordado.

—Entrenadores de fútbol—

Así que los entrenadores (sean de fútbol o de otros deportes) no pueden ejercer su maestría en los banquillos con la misma firmeza e innovación por los siglos de los siglos. No he analizado en esta clasificación a aquellos que han dirigido a selecciones nacionales, un trabajo a tiempo parcial, que no se parece en absoluto a tutelar diariamente a un club. A ese cargo se llega o bien por ser un hombre de la federación de turno (Joachim Löw) o bien como premio después de una fructífera y/o larga trayectoria (Marcelo Lippi).

También hay notables entrenadores que han logrado inmensas hazañas con equipos de baja categoría. Pero la élite es aquella que colecciona títulos. Y la élite entre la élite está formada por aquellos entrenadores que o bien han transformado la historia de un club convirtiéndolo para la posteridad en una referencia o bien aterrizaron en un club ya de por si grande y tuvieron la responsabilidad y la obligación de seguir ganando. Las obras cumbres de Velázquez se concentran en 10-15 años, pero toda su obra es incomparable porque es un genio. Lo que se discute es la perfección dentro de la perfección. Eso es la élite.

La presión de entrenar a un equipo de élite quita años de vida. Además, las innovaciones técnicas y tácticas dejan de sorprender y de tener efecto entre tus rivales e incluso son adaptadas por ellos al crear tendencia. Pero hay otro problema a mayores. El vestuario, el grupo humano que uno dirige, deja de prestar atención y no te considera como referente por lo que tu profesionalidad se ve quebrada por el paso del tiempo.

Es por ello que un entrenador está en la élite una media de 10 años, 15 a lo sumo. Lo normal es que llegue a los banquillos una vez retirado (fuese jugador de primer nivel o de categoría regional) en torno a los 40 años, por lo que al alcanzar los 50 o 55 debería dejar su lugar y retirarse en la cúspide.

Siempre habrá técnicos como Claudio Rainieri, Luis Aragonés o Javier Irureta en los que lo mejor de tu carrera llega en la edad de jubilación. Son éstos entrenadores de larguísima trayectoria y modestos méritos, pero que se han ganado la fama de ser respetados por sus jugadores. Pero sus éxitos se deben más a una gestión de vestuario y a una pizca de suerte. En cuatro décadas en banquillos de primera categoría tarde o temprano conseguirás ganar. Es una cuestión de probabilidad. Es como los grupos de música que sacan un hit del que viven toda su carrera.

He consultado diversas fuentes para ver cuáles son los entrenadores más laureados en la historia. La dificultad del fútbol, a diferencia de otros deportes como el balonmano, tenis, beisbol u otros de similar rango, es que no existe una competición que sobresalga por encima de las demás. Es cierto, está la Liga de Campeones, pero es prácticamente imposible valorar más o menos un título liguero o copero en Inglaterra, España o Italia. Y muchas veces depende de la época, ya que por ejemplo hoy ganar un título en Francia da mucho más pedigrí que en Holanda, algo impensable hace 20 o 30 años.

Una vez puesto los datos sobre la mesa, he comprobado como el patrón, la regla de los 10-15 años, se cumple fidedignamente. He escogido a los más laureados en bloques de países, con la excepción de España (Guardiola) y Mourinho (Portugal), los únicos de la lista aún en activo.

Podemos diferenciar:

1. 10/15 años en la élite

A) —Walter Smith— (1991-2002) y (2007-2012): Campeón de 10 Ligas escocesas y finalista de la UEFA con el Glasgow Rangers en dos etapas.
—Jock Stein— (1960-1978): Campeón de 10 Ligas escocesas y 1 Copa de Europa con el Celtic de Glasgow.

B) —Pep Guardiola— (2009-): Tricampeón liguero en Alemania con el Bayern Münich y bicampeón de Europa con el FC Barcelona.
—Jose Mourinho— (2001-): Bicampeón de Europa con el Oporto y el Internazionale y campeón de ligas en Portugal, Inglaterra, Italia y España.

C) —Bob Paisley— (1974-83): Campeón de 6 ligas inglesas y 3 Copas de Europa con el Liverpool.
—Bill Shankly— (1959-1974): Ascendió al Liverpool de categorías inferiores y lo convirtió en un grande ganando tres títulos ligueros y 1 Copa de la UEFA.

D) —Arrigo Sacchi— (1984-1991) y (1996-2000): Bicampeón de Europa con el AC Milan y creador de un estilo de juego que le llevó a ganar ligas desde la Serie C italiana a la Serie A.
—Fabio Capello— (1991-2007): Campeón liguero con Real Madrid, Roma, Juventus y Milan y ganador de la Copa de Europa con este último.

E) —Johan Cruyff— (1985-1996): Campeón de 4 ligas españolas y 1 Copa de Europa con el FC Barcelona y de la Recopa con el Ajax.
—Louis Van Gaal— (1991-2000) y (2002-2011) y (2014-2016): Campeón de Europa con el Ajax y vencedor liguero en España u Holanda.

2. Largas trayectorias en los banquillos y éxitos concentrados en 10 años

—Giovanni Trapattoni— (1974-2000) y (2004-2008): Cimentó su fama entre 1977 a 1989 con el Inter, y principalmente la Juventus consiguiendo 7 Ligas italianas y 1 Copa de Europa. Acabó entrenando en Austria.

—Ottmar Hitzfeld— (1984-2008): Consiguió 7 Ligas alemanas y 2 Copas de Europa entrenando a Borussia Dortmund y Bayern Münich entre 1995 y 2003.

—Valery Lobanovsky— (1974-2001): A pesar de que siempre mantuvo al Dinamo Kiev como referente en Europa Oriental, sus grandes logros europeos tuvieron lugar de 1975 a 1986.

—Brian Clough— (1967-1993): El niño prodigio de los banquillos ingleses tuvo tiempo entre 1972 de ascender a Primera y ganar la Liga con el modesto Derby County y de ganar 2 Copas de Europa con el aún más modesto Nottingham Forest. A partir de entonces coleccionó fracaso tras fracaso.

—Helenio Herrera— (1948-1981): El mago está rodeado de un aura de invencibilidad, pero fue despedido de muchos banquillos. Sus grandes éxitos tuvieron lugar entre 1959 y 1969 con FC Barcelona e Internazionale (5 ligas, 2 Copa de Europa y 1 Copa de la UEFA).

—Ernst Happel— (1962-1991): De 1969 a 1983 fue campeón de liga en Holanda, Bélgica y Alemania y alzó 2 Copas de Europa con Feyenoord y Hamburgo.

—Rinus Michels (1965-1992): Sí, es cierto, entrenó en 4 épocas distintas a la selección holandesa logrando éxitos hacia el final de su carrera. Pero su legado, la revolución del fútbol total, se concentra en 8 años, los que pasó dirigiendo al Ajax y al FC Barcelona.

3. La excepción que confirma la regla

—Alex Ferguson— (1975-2013). Ganó la liga escocesa y una Recopa con el modesto Aberdeen y desembarcó en el Manchester United en 1986. Si bien es cierto que tardó tres años en ganar su primer título, desde 1990 hasta su retiro en 2013, únicamente en 5 de sus 23 años en el banquillo su equipo no consiguió un trofeo, ya fuese nacional o internacional.


¿Quieres recibir un email cada vez que se publique una entrada nueva?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *